La relación entre ciencia y sociedad debe facilitar la comprensión de los ciudadanos sobre lo que representa la diversidad y riqueza de la generación de conocimiento, con especial atención al que promueve la ciencia económica: conocer sus raíces históricas, y saber de la multiplicidad de visiones y estrategias que pueden apoyar la toma de decisiones, para  llegar a distinguir entre las acertadas y las equivocadas.